Referencia: Digitaltrends
¿Qué es el phishing?
¿Qué hacer si descargué un archivo sospechoso?

Descargar un archivo de phishing no siempre significa que el malware se haya instalado. Si sospechas que descargaste algo malicioso, busca y elimina el archivo inmediatamente. Sin embargo, algunos malwares tienden a esconderse, así que no te obsesiones si no lo encuentras.
La clave está en realizar un análisis completo con un antivirus confiable. Esto detectará archivos dañinos y te permitirá eliminarlos o ponerlos en cuarentena. Si instalaste el malware, la situación puede ser más complicada. En ese caso:
- Considera formatear tu disco duro.
- Utiliza herramientas especializadas, como escáneres de rootkits (software diseñado para permitir acceso no autorizado y ocultar su presencia).
- En casos extremos, podrías necesitar reemplazar tu disco duro, aunque esto es el último recurso.
Jamás respondas a correos de los atacantes. Algunos intentan extorsionarte mediante ransomware, pidiendo dinero para “devolver” tu información. Bloquea y reporta estos contactos como fraudulentos.
¿Qué hacer si robaron mis credenciales de inicio de sesión?
Muchos correos de phishing buscan robar tus credenciales mediante páginas falsas o aplicaciones fraudulentas. Si crees que tu información fue comprometida, actúa rápido:
- Cambia las contraseñas afectadas desde otro dispositivo. Si tu equipo está infectado, podría tener un registrador de teclas (keyloggers) que robe todo lo que escribas.
- Empieza por tus cuentas más importantes, como bancos o servicios con datos de tarjetas de crédito.
- Notifica a tu banco. Si crees que tus datos financieros fueron robados, solicita la cancelación de tus tarjetas. Te enviarán las nuevas en pocos días, y como extra, limpiarás suscripciones olvidadas.
Un gestor de contraseñas puede facilitar este proceso al generar claves seguras y únicas para cada cuenta.
¿Cómo evitar caer en phishing en el futuro?

Prevenir es la mejor defensa contra el phishing. Aunque el correo electrónico es un medio inseguro por naturaleza, hay maneras de reducir riesgos:
- Sé escéptico con los correos electrónicos. No abras enlaces directamente; verifica que las URLs sean legítimas usando un verificador de enlaces. Lo mejor es escribir manualmente la dirección web en tu navegador.
- Evita descargar archivos adjuntos sospechosos. Confirma siempre que el remitente sea confiable y que el archivo sea absolutamente necesario.
- Tómate tu tiempo. Lee detenidamente los correos y verifica inconsistencias. Si algo parece sospechoso, opta por la acción menos arriesgada.
Los estafadores se aprovechan de la prisa y el descuido. Mantén la calma, sé precavido y verifica antes de actuar. Recuerda que actuar con rapidez y atención puede marcar la diferencia entre un susto y un problema grave.